La legionella es una bacteria que prolifera en agua templada y estancada (20–45 ºC) y se transmite al respirar aerosoles, no por contacto directo con el agua. El riesgo es bajo en piscinas de nado convencionales bien cloradas, pero alto en spas, jacuzzis y piscinas de hidromasaje, por su temperatura y la formación de aerosoles. En España la regula el RD 742/2013 (parámetro de calidad del agua en toda piscina) y el RD 487/2022, modificado por el RD 614/2024 (plan de prevención obligatorio en instalaciones de mayor riesgo).
La legionella genera dudas recurrentes entre gestores de piscinas, spas y centros wellness: qué instalaciones están realmente en riesgo, qué exige la ley y cómo prevenirla sin complicar el día a día de la instalación. Repasamos todo esto de forma clara, con la normativa verificada y enlazada a sus textos oficiales.
¿Qué es la legionella y por qué preocupa en el agua?
La legionella es una bacteria que vive de forma natural en ambientes acuáticos —ríos, lagos, aguas subterráneas— y que también puede colonizar sistemas de agua artificiales cuando encuentra las condiciones adecuadas: temperatura templada (se multiplica entre 20 y 45 ºC, y se destruye a partir de 70 ºC), agua estancada o con poca renovación, y presencia de materia orgánica o biofilm que le sirve de nutriente.
La infección por esta bacteria se llama legionelosis y tiene dos formas clínicas: la enfermedad del legionario, una neumonía que puede ser grave, y la fiebre de Pontiac, un cuadro febril más leve. Es importante entender cómo se contagia: no se transmite entre personas ni por beber o tragar agua contaminada, sino por inhalar gotas de agua en suspensión (aerosoles) que contienen la bacteria. Por eso las instalaciones que generan aerosoles —chorros a presión, burbujeo, duchas, torres de refrigeración— son las que concentran el riesgo real.

¿Qué tipos de piscina tienen más riesgo?
No todas las instalaciones acuáticas presentan el mismo nivel de riesgo. La diferencia clave está en la temperatura del agua y en la cantidad de aerosol que se genera:
| Tipo de instalación | Nivel de riesgo | Por qué |
|---|---|---|
| Piscinas de nado (públicas, comunitarias, deportivas) | Bajo–moderado | Agua fría o templada, poca aerosolización; ya está cubierta por el control rutinario del RD 742/2013 |
| Piscinas infantiles y de chapoteo | Bajo, requiere vigilancia | Agua poco profunda y a veces más cálida; menor volumen por bañista, por lo que la calidad del agua se degrada más rápido |
| Piscinas privadas (unifamiliares) | Variable | Excluidas del RD 487/2022 si son de uso exclusivo en vivienda, pero conviene mantener el mismo cuidado si tienen hidromasaje |
| Spas, jacuzzis y piscinas de hidromasaje | Alto | Agua entre 30 y 42 ºC —el rango óptimo de multiplicación de la legionella— con chorros y burbujeo que generan aerosoles constantes |
Marco legal vigente en España

La legionella en piscinas está regulada por dos normativas que se aplican de forma complementaria, no una en lugar de la otra:
| Normativa | A qué obliga |
|---|---|
| RD 742/2013 | Norma base de toda piscina en España. Fija la legionella como parámetro de calidad del agua obligatorio: menos de 100 UFC/l, con control específico en vasos climatizados y con aerosolización |
| RD 487/2022 | Establece los requisitos sanitarios para la prevención y el control de la legionelosis en instalaciones de riesgo (spas, jacuzzis, piscinas de hidromasaje, torres de refrigeración, agua caliente sanitaria…). Exige un Plan de Prevención y Control de Legionella (PPCL) o, si el riesgo es menor, un Plan Sanitario frente a Legionella (PSL) |
| RD 614/2024 | Modifica al RD 487/2022: amplía la responsabilidad al personal de mantenimiento de la instalación (no solo al propietario), exige conservar los registros mínimo 5 años, y fijó el 1 de julio de 2025 como plazo para actualizar los planes — plazo ya vencido, por lo que hoy es plenamente exigible |
En la práctica: cualquier piscina en España debe cumplir el límite de legionella del RD 742/2013 como parte de su control de calidad del agua (puedes ver el resto de parámetros en nuestro artículo sobre el RD 742/2013 y en la sección de normativas de piscinas de PS Water). Además, si la instalación tiene spa, jacuzzi o zona de hidromasaje, entra dentro del ámbito del RD 487/2022 y su modificación de 2024, y necesita un plan de prevención documentado, no solo un buen mantenimiento.
El incumplimiento de cualquiera de estas normas puede dar lugar a sanciones conforme a la Ley General de Salud Pública, que se clasifican en leves, graves y muy graves.
Cómo se previene la legionella en la piscina
La prevención se apoya en controlar los mismos factores que favorecen su proliferación: temperatura, estancamiento del agua y biofilm. Las medidas técnicas más relevantes son:
- Mantener el pH entre 7,2 y 7,8: fuera de ese rango, el desinfectante pierde eficacia frente a la legionella y otros microorganismos.
- Garantizar el cloro libre residual: el RD 742/2013 exige entre 0,5 y 2 mg/l en piscinas de nado (más información en nuestro artículo sobre qué es el cloro libre); en spas y jacuzzis se necesitan niveles más altos de biocida por la mayor carga orgánica.
- Evitar el agua estancada: tramos de tubería sin circulación, filtros sucios o vasos de compensación mal mantenidos son puntos donde la bacteria prolifera con facilidad.
- Limpiar y revisar los filtros con regularidad: retienen materia orgánica y biofilm que, si no se eliminan, se convierten en un foco de crecimiento bacteriano.
- Controlar el tiempo de recirculación: cuanto menor sea, antes se renueva y se desinfecta el agua del vaso.
- Aplicar desinfección de choque periódica en spas y piscinas de hidromasaje, además del tratamiento de mantenimiento diario.
- Evaluar el riesgo de la instalación al menos una vez al año, y siempre tras una reparación, modificación o periodo de inactividad prolongado.
Síntomas de la legionelosis: qué hay que saber
Los síntomas de la enfermedad del legionario se parecen a los de una neumonía: fiebre alta, tos, dificultad para respirar y malestar general, con un periodo de incubación de entre 2 y 10 días tras la exposición. La fiebre de Pontiac cursa de forma más leve, similar a una gripe. Ante estos síntomas después de haber usado una piscina, spa o jacuzzi, lo recomendable es acudir a un centro médico y mencionar esa exposición, ya que facilita el diagnóstico.
Preguntas frecuentes
¿Puede haber legionella en cualquier piscina?
En teoría sí, pero el riesgo real depende de la temperatura del agua y de si se generan aerosoles. Una piscina de nado convencional, bien clorada y con el agua en movimiento, tiene un riesgo bajo. Los spas, jacuzzis y piscinas de hidromasaje concentran el riesgo por su temperatura más alta y la formación constante de burbujas.
¿Se puede contagiar la legionella nadando o bebiendo agua de la piscina?
No. La legionella se contagia al respirar gotas de agua en suspensión (aerosoles) que contienen la bacteria, no por ingestión ni por contacto directo con la piel. Tampoco se transmite entre personas.
¿Qué normativa regula la legionella en piscinas en España?
El RD 742/2013 fija el límite de legionella (menos de 100 UFC/l) como parámetro de calidad del agua en toda piscina. El RD 487/2022, modificado por el RD 614/2024, exige además un Plan de Prevención y Control de Legionella en instalaciones de mayor riesgo, como spas, jacuzzis y piscinas de hidromasaje.
¿Las piscinas infantiles o de chapoteo tienen riesgo de legionella?
El riesgo es bajo, pero requieren vigilancia: al tener poca profundidad y menos volumen de agua por bañista, la calidad del agua puede degradarse más rápido si no se controla bien la desinfección y la renovación.
¿Una piscina privada de vivienda unifamiliar necesita un Plan de Prevención de Legionella?
Las instalaciones de uso exclusivo en vivienda están excluidas del ámbito del RD 487/2022. Aun así, si la piscina incorpora hidromasaje, es recomendable aplicar los mismos criterios de mantenimiento (temperatura, pH, desinfección) para reducir el riesgo.
¿Qué pasa si una instalación incumple los límites de legionella?
El titular debe investigar la causa, aplicar medidas correctoras y, si procede, una desinfección de choque. El incumplimiento puede además dar lugar a sanciones conforme a la Ley General de Salud Pública, clasificadas en leves, graves y muy graves.
¿Con qué frecuencia hay que evaluar el riesgo de legionella en una instalación?
Como mínimo una vez al año, y también cuando se pone en marcha la instalación por primera vez, tras una reparación o modificación estructural, o cuando lo determine la autoridad sanitaria.
¿Necesitas revisar el riesgo de legionella en tu instalación?
En PS Water realizamos auditorías técnicas de calidad del agua y asesoramiento normativo para piscinas públicas, comunitarias, spas y centros wellness, incluyendo el cumplimiento del RD 742/2013 y del RD 487/2022 y su modificación de 2024.
Experiencia técnica
Asesoramiento técnico especializado en calidad del agua para piscinas de uso público y colectivo.
PS Water ofrece apoyo técnico a comunidades de propietarios, hoteles, centros wellness, gestores de instalaciones acuáticas, arquitectos e ingenieros: desde el análisis y diagnóstico de instalaciones existentes hasta la representación ante instituciones profesionales y administraciones públicas, y la formación a profesionales del sector.
La información de este artículo se basa en el Real Decreto 742/2013, el Real Decreto 487/2022 y su modificación por el Real Decreto 614/2024, publicados en el Boletín Oficial del Estado. Los contenidos se revisan periódicamente ante cambios normativos.
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