Evita el crecimiento bacteriano, la biocoagulación y la canalización en el lecho filtrante.
Proporciona una claridad excepcional del agua: Filtración certificada de 0,1 micra.
Evita la formación de subproductos nocivos de la desinfección (THM, NCl3).
Reduce significativamente la demanda de oxidación del cloro.




